25.6.11

EL PUENTE

El Puente.

Y no. No me gusta U2. Me fastidia. No lo disfruto. Ya. Lo dije. Y Bono. No se. Muy pantallero, creo. Y ya que estamos en estas, no me gusta tampoco Coldplay. Me parece aburridísimo. Un ladrillo. Es la misma pista una y otra vez. Y no me hagan hablar de sus videos. Y, como ya dije alguna vez, no comprendo la bulla alrededor de La Vida Bohème. Y tampoco me mata la playa. Y eso que he vivido toda mi vida en Caracas, y bajar a la Guaira "fin sí, fin no" fue parte de mi crianza, como la de cualquier niño caraqueño. Y, por cierto, no tengo Facebook. Lo tuve. Ya no. Pocas cosas he visto tan inútiles en la vida como eso. ¡Y ultimadamente vale! No me gusta rumbear ¡No me gusta rumbear! Tengo antropofobia. Y Me fastidia el humo del cigarro. ¿Y a que viene toda esta verborrea? ¿Qué pasó? Nada. Que estoy a mitad del puente del 24 de junio. Son solo 3 días que tengo libres para hacer lo que me gusta antes de volver a la vida real. Porque sí. Efectivamente hay cosas que me gustan y tengo muy poco tiempo para hacerlas. Y me propuse terminar de sacar la Suite I de Bach en mi bajo. Y hacer dos propuestas más para el concurso "Caracas Puro Contraste". Y otras ilustraciones varias. Y terminar de leer el libro en el que estoy. Y, lógicamente, escribir un nuevo post acá. Y pues, la Suite está "pelúa". Y apenas llevo una propuesta para el concurso y como que está normal. No se. Y las ilustraciones varias ahí están, pacientes, esperando su turno. Y el libro creo que se resignó a esperar al tráfico del lunes. Y bueno, para el post no se me ocurría tema. Pero no iba a dejar otro "check" si marcar. ¡Ah! La vida sería tan fácil si quisiera irme a rumbear a la playa en este puente y subir las fotos al "face". Si tan solo me gustara U2.

17.6.11

LOS MENTAS

Los Mentas.

Hace bastante tiempo que quiero escribirle un post a esta banda, creo que incluso antes de tener un blog. Si no lo había hecho antes es porque si hay algo complejo de explicar, a parte del sabor agrio y el color ocre, es la sencillez. No pretendo lograrlo ahora, pero que no se diga que no lo intenté. No quiero aburrirlos (ni aburrirme) hablando de como se formaron y todo eso, estoy seguro de que eso está en wikipedia, más bien intentaré definirlos.

Para mi Los Mentas se resumen en "venezolaneidad" pura y dura. Y no me malentiendan, no hablo de carne en vara, bolas criollas ni toros coleados. No. Todo ese mito llanero paso de ser idiosincrasia a tradición, cultura, historia. El venezolano de hoy es otra cosa, es de arepa con sardinas, cachitos, rikomalt y birras. Es "pelazón de bolas" y "vaca pa' la curda". No es ese hombre "bregador" y madrugador del que nos hablan los pasajes llaneros. Aquí el que madruga es porque vive en Guatire, Los Teques o los Valles del Tuy, y no quiero decir con esto que no sea trabajador, pero la verdad es que poca opción que no sea trabajar tenemos. Y podría pasarme el día escribiendo características que ilustren mi punto pero asumo que ya lo entendieron. Musicalmente tampoco tiene nada que ver con arpa, cuatro y maracas. Muy al contrario, no hay vaina mas "redneck" y "pitiyankee" que el Rockabilly, el Surf y el Punk. Pero el venezolano tipo no es celoso con sus tradiciones, aquí estamos claros que somos producto de una mezcla bien bizarra muy bien explicada por aquella infografía de los libros de historia del liceo que retrataban un "todos-contra-todos" entre indios, negros y españoles. Todo ingrediente nuevo al potingue es bienvenido siempre que aporte algo al relajo y la jodedera. Por eso los gringos comen Hot Dogs con salchicha y ketchup y aquí los "asquerositos" tienen hasta aguacate y carne mechada.

Los Mentas no son sólo una de mis bandas favoritas de Venezuela, sino de la vida, lo que representa para mi una fuerte contradicción, porque exaltan y celebran toda esa "viveza criolla" y sinvergüenzura que yo tanto critico y que estoy seguro que no nos deja progresar como sociedad. Pero es que ellos ya entendieron que esta personalidad colectiva no es buena ni es mala, sencillamente es lo que es, es lo que nos hace quienes somos, Los Mentas no son mas que narradores de nuestra realidad y "neocultura". Es por eso que no hay rollo con saltarse pasos para lograr el bachillerato sacando el parasistema en "U.E.L.M." ni emborracharse hasta la indecencia en tantas otras canciones como "Yo No Me Arrepiento" o "El Ron". Tampoco podrá ofenderse nadie con "Cachifa de Haití", "Compañero" o "Shawarma Mixto", canciones que en cualquier otro lugar mas sensible podrían considerarse racistas, pero acá en Venezuela "todo es en broma, nada es en serio" y "mapurite sabe a quien pea". Y por ahí nos vamos, oda a los comederos en "Sopa, Seco y Jugo", chalequeo graduado en canción en "Lucas Attack", patriotismo moderado y algo ingenuo con "La Vinotinto", esperanzas realistas de superación en "El Kiosco" y la verdaderamente genial "La Cooperativa". Condensar todo ese conjunto de "insights" tan complejos y muchas veces contradictorios en un puñado de canciones es muy difícil, y ahí es donde yo veo la genialidad de Los Mentas, porque lo hace parecer tan obvio que uno no puede evitar pensar "¡De booooolas! ¿cómo no se me ocurrió?".

8.6.11

VACACIONES


Vacaciones.

Pocas cosas en la vida me gustan más que el fútbol, de hecho creo que solo la música ocupa esa primera plaza. "Lo otro", que se que todos están pensando, más allá de gustarme lo necesito, como cualquier miembro de la raza humana

(Nota mental: Si tan solo hubiera una forma de unirlos los tres... uhm... ¿y siii...? ¡Bueno foco! que me desvío del tema)

Decía que me gusta mucho el fútbol, pero admito que siento cierto alivio cuando llega junio y acaba la temporada, incluso en una temporada tan exitosa para todos mis equipos (El Ajax de Amsterdam Campeón de la Liga Holandesa después de siete años; el Barça con un doblete histórico y la 4ta Champions; y mis queridos Estudiantes de Mérida logrando la salvación in extremis después de un Torneo Clausura muy malo). Es un momento confuso y de contrastes emocionales, es un momento de libertad pero de exceso de tiempo con el que no se mucho que hacer, me permite enfocarme en mis otros intereses, puedo tocar más mi bajo, puedo leer un libro, puedo escribir más en mi blog, y sin embargo me sigue quedando un vacío. La verdad es que el fútbol tiene secuestrada mi vida, los fines de semana siempre hay algún partido que ver y entre semana hay muchos análisis que leer y escuchar, pero es un captor con el que no puedo molestarme nunca, al contrario, cada vez lo quiero mas, un captor con el que padezco Síndrome de Estocolmo. De momento, me toca sufrir (pero disfrutar) de estas necesarias (pero malditas) vacaciones, aunque temo (pero espero) que el próximo 1ro. de julio regrese el dictatorial (pero generoso) fútbol, me encañone con una pistola de agua y me encierre con cortinas en el galpón de la Copa América Argentina 2011.